El Departamento de Defensa de EE. UU. (DoD) ha publicado un lote importante de 162 documentos, fotografías y vídeos desclasificados relacionados con fenómenos anómalos no identificados (UAP). Este comunicado, disponible el 8 de mayo, cubre casi ocho décadas de avistamientos reportados, que se remontan a 1947. Los archivos provienen de varias agencias gubernamentales, incluidos el Departamento de Defensa, el FBI y la NASA, y ofrecen una visión poco común de los registros históricos que han permanecido sellados durante años.
El alcance de la publicación
Los materiales recientemente accesibles representan casos no resueltos, lo que significa que el gobierno no ha podido identificar definitivamente la naturaleza de los fenómenos observados. Según los representantes del Departamento de Defensa, esta falta de conclusión a menudo se debe a datos insuficientes y no a pruebas de origen extraterrestre.
“Los materiales archivados aquí son casos no resueltos… Esto puede ocurrir por diversas razones, incluida la falta de datos suficientes.”
Si bien el volumen de documentos es sustancial, los expertos enfatizan que ninguno de los archivos proporciona evidencia convincente de inteligencia extraterrestre. El valor principal de esta publicación radica en la transparencia histórica más que en la revelación de pruebas nuevas y definitivas de vida extraterrestre.
¿Qué vieron los astronautas del Apolo?
Entre los documentos más intrigantes se encuentran los que detallan los avistamientos reportados por astronautas de la NASA durante las décadas de 1960 y 1970. Estos archivos incluyen grabaciones de audio, transcripciones y fotografías inéditas de importantes misiones espaciales.
- Gemini VII (1965): Cuatro horas después de su misión, los astronautas Frank Borman y Jim Lovell informaron haber observado un “bogey”, jerga militar para referirse a un avión no identificado. Borman lo describió como “cientos de pequeñas partículas pasando”. Cuando el control terrestre sugirió que podría ser un propulsor de cohete desprendido, los astronautas insistieron en que el objeto estaba separado, ya que todavía podían ver el propulsor en otras partes de la órbita. El objeto finalmente desapareció de la vista.
- Misiones Apolo: Los archivos de los Apolo 11, 12 y 17 contienen informes de “destellos” y “partículas de luz” no identificados observados en la superficie lunar.
A pesar de la naturaleza destacada de estos testigos, estos casos siguen sin resolver debido a la mala calidad de los datos. Las descripciones visuales y sensoriales son ambiguas, lo que impide cualquier conclusión científica sobre el origen de los objetos.
Postura de la NASA: No hay evidencia de extraterrestres
La NASA ha mantenido una posición consistente con respecto a los UAP: si bien los fenómenos son reales, no hay evidencia que los vincule con tecnología extraterrestre. El administrador Jared Isaacman apoyó el esfuerzo de desclasificación, pero la postura oficial de la agencia sigue basada en el escepticismo científico.
En investigaciones independientes realizadas en 2022 y 2023, la NASA no encontró signos de actividad extraterrestre. La agencia atribuye la mayoría de los avistamientos de UAP a:
1. Fenómenos atmosféricos (pájaros, nubes, patrones climáticos).
2. Ilusiones ópticas o artefactos de sensores.
3. Datos de mala calidad de los observadores.
4. Tecnología de vigilancia extranjera o activos militares conocidos.
¿Por qué se clasificaron estos archivos?
Un error común es creer que estos documentos se mantuvieron en secreto porque contenían pruebas de extraterrestres. En realidad, según explicaciones de la NASA y el Departamento de Defensa, muchos archivos permanecieron clasificados no por los objetos en sí, sino por la tecnología militar sensible utilizada para detectarlos o registrarlos. La protección de las especificaciones de los sistemas de radar, sensores y métodos de vigilancia fue el principal impulsor de la clasificación.
¿Qué viene después?
El Departamento de Defensa planea seguir publicando documentos UAP desclasificados adicionales cada pocas semanas. Este esfuerzo continuo tiene como objetivo aumentar la transparencia y permitir que investigadores independientes y el público examinen los datos sin procesar.
En resumen, la publicación de estos casi 200 archivos proporciona un contexto histórico a misterios de larga data, pero no altera el consenso científico. Si bien los avistamientos son genuinos, la falta de datos de alta calidad significa que siguen siendo anomalías inexplicables en lugar de prueba de visitas extraterrestres.






























