¿Cuántas tazas de café son seguras? Las nuevas directrices de la AHA sobre la cafeína y la salud del corazón

2

Tres tazas de café solo por la mañana. No es sólo un hábito. Es un ritual. Pero durante años, la pregunta quedó en el aire: ¿estás matando tu corazón con cada sorbo?

La Asociación Estadounidense del Corazón (AHA) finalmente tiene una opinión definitiva al respecto. Su nueva declaración científica corta el ruido. Y el veredicto es sorprendentemente permisivo.

Para la mayoría de los adultos, el consumo moderado de café es seguro. De hecho, podría estar salvando tu corazón.

El techo de los 400 miligramos

Vayamos a los números. La AHA concluye que hasta 400 miligramos de cafeína por día es el punto óptimo para la seguridad cardiovascular. Eso se traduce en aproximadamente de tres a cinco tazas de café preparado.

Pero hay condiciones. Estas copas deben ser negras. Sin azúcares añadidos. Nada de cremas espesas. Sin jarabes de sabores que conviertan tu elixir de salud en un postre.

“La ingesta de hasta 400 miligramos… sin azúcares añadidos ni rellenos es segura y no aumenta el riesgo cardiovascular”, escribió Gregory Marcus, cardiólogo de la UCSF y presidente del grupo de redacción de la AHA.

El comunicado analizó amplios datos. Miraron la presión arterial. Rastrearon el colesterol. Examinaron los riesgos de enfermedad metabólica. El objetivo era claro: determinar el impacto de la cafeína en los resultados cardiovasculares.

¿La respuesta? Adelante. Disfrútala. Pero elige sabiamente tu fuente.

Café versus bebidas energéticas: no se trata solo de cafeína

Esta distinción es donde las cosas se ponen interesantes. La fuente de tu cafeína lo cambia todo.

El café y el té aportan cafeína junto con antioxidantes y compuestos bioactivos. Estos aliados pueden contribuir a los beneficios para la salud. ¿Bebidas energéticas? A menudo contienen una dosis de cafeína que eclipsa cualquier bien potencial. Además, están cargados de azúcar y otros aditivos.

¿Por qué difieren tanto?

En estudios de pacientes con hipertensión, la cafeína aumenta la presión arterial. Sin embargo, los bebedores moderados de café (de una a tres tazas) muestran resultados diferentes a los que consumen cantidades excesivas. En algunos casos, beber más de tres tazas en realidad redujo el riesgo de desarrollar presión arterial alta en comparación con los no bebedores.

Las bebidas energéticas cuentan una historia diferente. Están relacionados con el aumento de la presión arterial. ¿Por qué? Los investigadores sugieren que todo se reduce a la composición. Las bebidas energéticas pueden contener altas concentraciones de cafeína y otros compuestos como la taurina que tienen efectos opuestos sobre la regulación de la presión arterial en comparación con el ácido clorogénico que se encuentra en el café.

Entonces, ¿cuál es mejor para la salud del corazón? Café negro. No el líquido de color neón en una lata de plástico.

Reducir el riesgo de enfermedades cardíacas y diabetes

Los datos que vinculan el café con la prevención de enfermedades son convincentes.

Considere la diabetes tipo 2. El consumo habitual de café se relaciona sistemáticamente con un riesgo reducido. Un estudio encontró que las mujeres que bebían tres o más tazas al día tenían un riesgo 27 por ciento menor. Otro encontró una caída del 30 por ciento entre los que tomaban cinco tazas al día.

La enfermedad de las arterias coronarias cuenta una historia similar. Un metanálisis de 30 estudios distintos relacionó beber hasta 3,5 tazas al día con un riesgo un 10 por ciento menor. Los datos del Biobanco del Reino Unido confirmaron este patrón. Hasta cinco tazas al día ofrecían un riesgo menor que no beber nada. El rango óptimo parecía ser de dos a tres tazas.

Fundamentalmente, el estudio del Reino Unido señaló que estos beneficios podrían no provenir en absoluto de la cafeína. Es probable que otras moléculas de la bebida desempeñen el papel principal.

El riesgo de accidente cerebrovascular también se ve afectado con un consumo moderado. Aquellos que bebían de tres a cuatro tazas al día vieron reducir su riesgo de accidente cerebrovascular en un 21 por ciento.

¿Qué pasa con las enfermedades cardíacas existentes?

Si ya tiene presión arterial alta, se recomienda precaución. La cafeína puede aumentar la presión arterial en pacientes hipertensos. Los efectos son sutiles pero reales.

Sin embargo, incluso en casos complejos, el panorama general es positivo. La convergencia de la evidencia apoya el consumo moderado. Se asocia con un menor riesgo de:

  • Enfermedad coronaria
  • Accidente cerebrovascular
  • Insuficiencia cardíaca
  • Fibrilación auricular (arritmia)

Y ayuda a controlar la hipertensión y la diabetes tipo 2.

La declaración de la AHA destaca que si bien la cafeína es el titular, el café es el héroe. Los compuestos bioactivos del frijol ofrecen efectos protectores de los que carece la cafeína simple. Esto explica por qué las bebidas energéticas, a pesar de que a menudo tienen niveles de cafeína similares o más altos, no brindan los mismos beneficios cardiovasculares.

El veredicto está en

Las nuevas directrices, publicadas en la revista Circulation, marcan un cambio del miedo a los matices. La ingesta moderada de cafeína es segura. El consumo moderado de café es beneficioso.

Pero aún no hemos terminado. Los investigadores señalan que se necesita más trabajo. Todavía tenemos que separar los efectos de la cafeína pura de otros compuestos. Necesitamos exploraciones más profundas de fuentes más allá del café. Necesitamos comprender cómo varían estos efectos en personas con enfermedades existentes.

Hasta entonces, la evidencia es clara.

Si te limitas a tres o cinco tazas al día, mantenlas negras y evitas las bebidas energéticas, tu corazón te lo agradecerá.

¿O lo será? La biología es compleja. Los beneficios son reales. Pero el diablo (y el azúcar) siempre está en los detalles. Así que mantenlo simple. Prepárelo fresco. Bébelo.