Los descubrimientos arqueológicos en Vietnam desafían suposiciones arraigadas sobre los orígenes de la sífilis y las enfermedades relacionadas. Nuevas pruebas sugieren que una infección similar a la sífilis prevalecía en el sudeste asiático milenios antes del contacto europeo con las Américas, lo que socava la ampliamente debatida “hipótesis de Colón” que atribuye la propagación de la enfermedad a los viajes transatlánticos del siglo XV.
Reescribir la historia de la enfermedad
Durante décadas, los investigadores creyeron que sólo la sífilis misma podía transmitirse de padres a hijos durante el embarazo, un argumento clave que respalda la idea de que la enfermedad se originó en las Américas. Sin embargo, un estudio reciente publicado en el International Journal of Osteoarchaeology demuestra que la transmisión congénita no es exclusiva de la sífilis.
El equipo examinó restos óseos de yacimientos neolíticos en Vietnam, que datan de hace entre 4.100 y 3.300 años. Identificaron tres casos de treponematosis congénita (un grupo de infecciones causadas por la bacteria Treponema pallidum, que también incluye la sífilis, el bejel y el pian) en los huesos y dientes de niños pequeños.
Evidencias de la Edad de Piedra
Los restos, excavados en los sitios de Man Bac y An Son, mostraban signos reveladores de la infección: dientes atrofiados, malformados o “comidos por gusanos”. Dos de los individuos afectados fueron identificados en Man Bac (norte de Vietnam) y tenían aproximadamente 18 meses y 5 años. El tercer niño, de An Son (sur de Vietnam), tenía alrededor de dos años y medio.
La prevalencia de treponematosis entre los niños sugiere que la enfermedad probablemente no se transmitió sexualmente, lo que complica aún más la narrativa tradicional. El descubrimiento demuestra que la infección congénita por Treponema pallidum puede ocurrir en diferentes subespecies de la bacteria, no solo en la sífilis.
Desafiando la “hipótesis de Colón”
La “hipótesis de Colón” postula que los exploradores europeos trajeron la sífilis al Viejo Mundo desde América a finales del siglo XV. Esta nueva evidencia no refuta que la sífilis estuviera presente en las Américas en ese momento, pero sí muestra que enfermedades similares existían en otros lugares mucho antes.
Como explica el investigador Nicola Czaplinski: “Este descubrimiento desafía uno de los pilares clave de la teoría de que ‘Colón trajo la sífilis [a Europa desde el Nuevo Mundo]’ y muestra que… todavía estamos muy lejos de resolver el misterio de dónde comenzó realmente la sífilis”.
Investigaciones futuras y consideraciones éticas
La mala conservación del ADN en los climas tropicales dificulta la realización de más investigaciones. La extracción de material genético requiere grandes muestras de huesos, lo que genera preocupaciones éticas sobre la alteración de restos ancestrales. El estudio también sugiere que las primeras migraciones desde China al sudeste asiático continental pueden haber desempeñado un papel en la propagación de la enfermedad, lo que destaca la necesidad de realizar más investigaciones en regiones poco estudiadas como África.
“Los restos humanos no son sólo muestras científicas; son los antepasados de comunidades vivas y deben ser tratados con cuidado y respeto.” – Melandrie Vlok, investigadora principal
Los hallazgos subrayan que los orígenes de las enfermedades treponémicas siguen siendo un enigma complejo y que la investigación científica debe proceder con rigor y sensibilidad cultural.
Este descubrimiento reabre el debate sobre los verdaderos orígenes de la sífilis, enfatizando que nuestra comprensión de la historia de la enfermedad aún es incompleta.
