Tierra bola de nieve: los mares eran más fríos de lo que se pensaba y extremadamente salados

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La Tierra experimentó una profunda congelación hace aproximadamente 717 millones de años, sumergiéndose en lo que los científicos llaman un evento de “Tierra bola de nieve”. Las capas de hielo se expandieron desde los polos hasta el ecuador, cubriendo el planeta con glaciares y dejando atrás mares oscuros y subglaciales privados de luz solar. Una investigación reciente publicada en Nature Communications ha revelado cuán frígidos eran estos antiguos océanos: aproximadamente -15°C ± 7°C, lo que podría convertirla en la temperatura del mar más fría jamás medida en la historia de la Tierra.

El rompecabezas del agua bajo congelación

Para que el agua de mar permaneciera líquida a temperaturas tan bajas, tenía que ser excepcionalmente salada. El estudio sugiere que durante la glaciación de bola de nieve de Sturtian (que duró 57 millones de años), algunas bolsas de agua de mar podrían haber sido hasta cuatro veces más saladas que los océanos modernos. Esta salinidad extrema impidió la congelación completa, similar a las salmueras súper saladas y bajo cero que se encuentran hoy en el lago Vida de la Antártida.

Este descubrimiento es importante porque nos ayuda a comprender las condiciones bajo las cuales la vida temprana persistió a través de cambios climáticos extremos. El intenso frío y la salinidad habrían creado un ambiente hostil, pero la vida encontró una manera de sobrevivir en zonas aisladas. También plantea interrogantes sobre la interacción entre la glaciación, la química de los océanos y la evolución de los ecosistemas primitivos.

Cómo los científicos midieron las temperaturas antiguas

El equipo detrás de la investigación ideó un método novedoso para reconstruir las temperaturas del mar en el pasado mediante el análisis de antiguas formaciones de hierro. Estas formaciones se acumulan cuando el hierro disuelto en agua reacciona con el oxígeno y forma óxido. La composición isotópica del hierro cambia según la temperatura: el agua más fría da como resultado isótopos más pesados.

Al comparar la firma isotópica del hierro en las formaciones terrestres de bolas de nieve con depósitos de hierro preoxigenados más antiguos, los científicos calcularon que los mares antiguos eran aproximadamente 40 °C más fríos que esas condiciones. Este enfoque innovador permite a los investigadores extraer datos climáticos de rocas que tienen miles de millones de años.

La salinidad como factor clave

El estudio también confirmó niveles de salinidad extremadamente altos. Análisis independientes de sedimentos de Australia respaldan el hallazgo de que las salmueras de la Tierra como bola de nieve estaban increíblemente concentradas. Este alto contenido de sal, combinado con el frío extremo, habría creado un entorno único donde la vida podría sobrevivir en zonas aisladas.

“Fue genial recibir la confirmación adicional de que en realidad hacía mucho, mucho frío”, dice Jochen Brocks de la Universidad Nacional de Australia, cuyo trabajo anterior corrobora los nuevos hallazgos.

La combinación de frío extremo y alta salinidad es significativa porque resalta la resiliencia de la vida frente a eventos climáticos catastróficos. Comprender estas condiciones puede ayudarnos a evaluar mejor la habitabilidad de otros planetas y el potencial de que exista vida en ambientes extremos en otras partes del universo.

Estos hallazgos confirman que Snowball Earth era un mundo verdaderamente extraño, con océanos mucho más fríos y salados que cualquier cosa que veamos hoy. La investigación añade otra pieza al rompecabezas del turbulento pasado de la Tierra, recordándonos que nuestro planeta ha sufrido transformaciones dramáticas a lo largo de su historia.