Se confirma la masa del primer planeta rebelde del tamaño de Saturno

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Por primera vez, los investigadores han medido con precisión la masa de un planeta que flota libremente: un mundo aproximadamente del tamaño de Saturno que se desplaza solo en el espacio, a unos 10.000 años luz de la Tierra. Este descubrimiento llena un vacío crítico en la ciencia planetaria, conocido como el “desierto de Einstein”, donde los planetas entre el tamaño de Neptuno y Júpiter han estado notablemente ausentes en las poblaciones rebeldes observadas.

La búsqueda de mundos solitarios

La mayoría de los planetas rebeldes detectados hasta ahora son súper Júpiter (gigantes gaseosos masivos) o más pequeños que Neptuno. Se teoriza que la razón de esta brecha está relacionada con cómo se forman los planetas y cómo son expulsados ​​de los sistemas estelares. Los mundos más ligeros son fácilmente expulsados, mientras que los más pesados ​​a veces pueden formarse de forma aislada, como las estrellas. Este nuevo planeta, identificado como KMT-2024-BLG-0792 (también conocido como OGLE-2024-BLG-0516), contradice esta tendencia al pesar aproximadamente una quinta parte de la masa de Júpiter, lo que lo convierte en un hallazgo poco común.

Cómo fue descubierto

El equipo, dirigido por Andrzej Udalski de la Universidad de Varsovia, detectó el planeta de forma independiente utilizando dos telescopios terrestres. La clave para medir su masa fue una combinación de estas observaciones y datos del telescopio espacial Gaia. Utilizaron una técnica llamada microlente gravitacional, donde la gravedad de un planeta desvía la luz de una estrella distante, creando un efecto de halo temporal. La detección simultánea desde la Tierra y Gaia proporcionó los datos necesarios para calcular con precisión la masa del planeta.

Por qué esto es importante

“La masa es el principal parámetro que determina la clasificación como planeta”, afirma Udalski, confirmando que se trata del primer planeta rebelde que flota libremente técnicamente verificado.

Esta confirmación es significativa porque valida la existencia de estos mundos solitarios y abre la puerta a estudiar la formación planetaria de nuevas formas. También sugiere que muchos sistemas planetarios, incluido el nuestro, pueden haber expulsado planetas durante sus primeras etapas. El próximo telescopio espacial romano Nancy Grace, cuyo lanzamiento está previsto para 2027, promete descubrir muchos más planetas rebeldes de este tipo, lo que podría revolucionar nuestra comprensión de cómo evolucionan los sistemas planetarios.

El descubrimiento de este planeta rebelde del tamaño de Saturno no se trata sólo de encontrar otro mundo; se trata de llenar una pieza crítica del rompecabezas de nuestro conocimiento sobre la formación de planetas y la prevalencia de mundos solitarios a la deriva a través de la galaxia.