La idea de múltiples universos –un multiverso– ha sido durante mucho tiempo un elemento básico de la ciencia ficción, desde Rick y Morty hasta Spider-Man. Pero cada vez más, los físicos están explorando si estas realidades alternativas realmente podrían existir, no como un recurso argumental, sino como una solución potencial a algunos de los misterios más profundos de la cosmología y la mecánica cuántica.
El multiverso cosmológico: inflación y universos burbuja
Una de las principales teorías surge de la rápida expansión del universo primitivo, conocida como inflación. Durante este período, las fluctuaciones cuánticas se extendieron, creando variaciones en la densidad que eventualmente formaron galaxias. Sin embargo, estas fluctuaciones no se detuvieron en el borde de nuestro universo observable; probablemente continuaron a escalas aún mayores. Andrei Linde, físico de la Universidad de Stanford, propone que estas fluctuaciones en curso han dado lugar a innumerables “universos burbuja” con propiedades físicas radicalmente diferentes.
Estos universos podrían tener masas de partículas, intensidades de fuerza o incluso leyes fundamentales de la física completamente diferentes. En algunos, la vida tal como la conocemos podría ser imposible. La existencia de tal multiverso ofrece una explicación de por qué nuestro universo parece tan perfectamente adaptado para la vida: si existen suficientes universos, es estadísticamente inevitable que al menos uno tenga las condiciones adecuadas.
Probar esta idea es un desafío. Una posible señal serían las “cicatrices” en el resplandor del Big Bang, que indican colisiones con otros universos. Pero, como señala el físico Paul Halpern, aún no se ha encontrado tal evidencia.
El multiverso cuántico: la interpretación de muchos mundos de Everett
Otro concepto de multiverso surge de la mecánica cuántica, donde las partículas existen en una superposición de estados hasta que se miden. La interpretación tradicional sugiere que la medición fuerza un colapso hacia un resultado único. Sin embargo, el físico Hugh Everett III propuso en 1957 que, en lugar de colapsar, todos los resultados posibles se desarrollan en universos separados.
En esta interpretación de “muchos mundos”, cada medida cuántica divide el universo, creando realidades paralelas donde se realiza cada posibilidad. No notarías la división, ya que cada versión de ti mismo viviría por su cuenta, sin darse cuenta de las demás. Esta es una imagen profundamente diferente a la del multiverso de burbujas en colisión, pero es igualmente difícil de demostrar.
Los desafíos de los viajes interdimensionales
A pesar de las posibilidades teóricas, viajar a otros universos sigue estando firmemente en el ámbito de la ciencia ficción. Los hipotéticos agujeros de gusano podrían unir realidades, pero crearlos requeriría niveles de energía mucho más allá de nuestras capacidades actuales. Por lo tanto, la idea de un agujero de gusano escondido en tu armario es muy improbable.
El multiverso sigue siendo un tema especulativo pero cada vez más serio en la física. Si bien la perspectiva de encontrar versiones alternativas de uno mismo es poco probable, las implicaciones para nuestra comprensión del universo son inmensas.
Ya sea que estas teorías resulten correctas o no, la exploración del multiverso nos obliga a enfrentar preguntas fundamentales sobre la realidad, la probabilidad y la naturaleza de la existencia misma.
