Griegos maniotas profundos: una cápsula del tiempo genética del sur de Europa

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Una población remota en la península griega de Mani ha conservado un perfil genético notablemente distinto durante más de 1.400 años, lo que ofrece una ventana única al pasado antiguo de la región. Una nueva investigación genética confirma que los griegos Deep Maniot, que residen en la parte más meridional del Peloponeso, están genéticamente aislados y conservan vínculos ancestrales con la Edad del Bronce y las eras bizantinas. Este aislamiento no fue accidental; fue impuesto por la geografía, la cultura y una estructura patriarcal muy unida.

Siglos de aislamiento

La península de Mani, una extensión accidentada de la Grecia continental, sirvió como barrera natural. Si bien gran parte del Peloponeso experimentó cambios demográficos con las invasiones eslavas en el siglo VI d.C., los Deep Maniots permanecieron prácticamente intactos. Esta ventaja geográfica les permitió mantener una identidad genética única, convirtiéndose en una “isla genética” dentro de la población griega en general.

Linajes paternos y efectos del fundador

Investigadores del Museo de Historia Natural de la Universidad de Oxford analizaron el ADN de más de 100 Deep Maniots. Los resultados revelan una frecuencia inusualmente alta de un raro linaje paterno originado en el Cáucaso hace unos 28.000 años. En particular, este linaje carece de los marcadores genéticos comunes en los griegos continentales que se remontan a las migraciones germánicas y eslavas durante el período de migración de Europa (300-700 d.C.).

El estudio destaca un importante “efecto fundador” entre los hombres Maniot. Más de la mitad de la población masculina actual desciende de un solo antepasado que vivió alrededor del 380-670 d.C. Esto significa que la diversidad genética entre los hombres se reduce gravemente, creando una herencia paterna distinta. También se identificó un efecto fundador similar, aunque menos pronunciado, en los linajes maternos entre el 540 y el 866 d.C.

Genética materna: una historia más compleja

Si bien las líneas paternas están notablemente conservadas, la genética materna presenta un panorama más matizado. Los investigadores identificaron 30 linajes maternos distintos dentro de los 50 Deep Maniots analizados. La mayoría tiene raíces en Eurasia occidental de la Edad del Bronce y la Edad del Hierro, pero varios no muestran coincidencias cercanas con ninguna población europea actual, lo que sugiere orígenes locales.

El coautor del estudio, Alexandros Heraclides, explica que estos patrones sugieren una sociedad fuertemente patriarcal donde los linajes masculinos permanecieron estables mientras que las mujeres externas se integraban ocasionalmente en la comunidad. Esta dinámica reforzó aún más la preservación de marcadores genéticos antiguos.

Implicaciones y significado

Esta investigación es importante porque proporciona evidencia directa de cómo el aislamiento geográfico y las estructuras sociales estrictas pueden mantener la pureza genética durante siglos. El genoma de Deep Maniot representa una instantánea del panorama genético de Grecia antes de los grandes trastornos demográficos de la Alta Edad Media.

“Nuestros resultados muestran que el aislamiento histórico dejó una firma genética clara”, dice el autor principal del estudio, Leonidas-Romanos Davranoglou. “Deep Maniots preserva una instantánea del paisaje genético del sur de Grecia antes de los trastornos demográficos de la Alta Edad Media”.

Los hallazgos también validan las tradiciones orales locales de ascendencia compartida, ahora confirmadas por evidencia científica. Los Deep Maniots no sólo están preservando una cultura; son archivos vivientes de la historia genética antigua.