Terremotos del Himalaya: el mito de estar “atrasado”

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Durante décadas han circulado advertencias sobre un terremoto catastrófico que se cierne sobre el norte de la India y el oeste de Nepal. La narrativa, repetida a menudo por funcionarios y medios de comunicación, sugiere que estas regiones están “retrasadas” para un evento sísmico importante. Sin embargo, una nueva investigación cuestiona esta noción, afirmando que la recurrencia de terremotos en el Himalaya es fundamentalmente aleatoria, no cíclica.

La falsa premisa de los terremotos cíclicos

La idea de un ciclo de 500 años surge del hecho de que la falla central del Himalaya experimentó un gran terremoto por última vez en 1505. Esto llevó a algunos investigadores a creer que un gran terremoto era inevitable, dada una supuesta tasa de recurrencia. Pero la realidad, como lo demuestran estudios recientes, es mucho más compleja.

Los científicos ahora han descubierto evidencia de al menos 50 terremotos con una magnitud de 6,5 o mayor ocurridos en esta región durante los últimos 6.000 años, incluidos ocho desde 1505. Lo más importante es que estos eventos no han seguido un calendario predecible. En cambio, se han desarrollado al azar, impulsados ​​por la colisión en curso de las placas tectónicas de India y Eurasia. Esta colisión es la fuente de la inmensa actividad sísmica en la zona.

Cómo los registros engañosos alimentaron el mito

La percepción de una “brecha sísmica” en la falla central del Himalaya (una región donde se han documentado menos terremotos históricos) intensificó aún más los temores de un terremoto devastador. Sin embargo, esta brecha no se debe a la presión acumulada, sino más bien a una brecha de conocimiento en el mantenimiento de registros históricos.

Los métodos paleosismológicos tradicionales, que se basan en cavar trincheras para encontrar rupturas del suelo pasadas, tienden a pasar por alto los terremotos más pequeños que no rompen la superficie. Esto sesgó los datos, lo que llevó a estimaciones infladas de “intervalos entre eventos” o “períodos de retorno”. El resultado fue la falsa suposición de que se estaba formando un terremoto masivo, esperando desatarse.

Nueva evidencia de sedimentos de lagos

Para crear un registro más preciso, los investigadores analizaron núcleos de sedimentos del lago Rara en el oeste de Nepal. Al examinar capas de sedimentos depositados por deslizamientos de tierra submarinos provocados por terremotos, identificaron 50 eventos sísmicos importantes en los últimos 6.000 años. Los datos confirman que estos terremotos ocurren en grupos, pero esos grupos ocurren al azar en el tiempo.

“Tenemos que dejar de discutir y tener largos debates sobre la periodicidad de los terremotos en el Himalaya… y considerar el riesgo dentro de ese marco”, dice Zakaria Ghazoui-Schaus, autor principal del estudio.

Implicaciones para la evaluación de riesgos

Si bien la naturaleza aleatoria de los terremotos del Himalaya significa que no hay forma de predecir cuándo ocurrirá el próximo gran evento, esto no niega la necesidad de estar preparados. El intervalo promedio entre terremotos de cierta magnitud sigue siendo una métrica útil para evaluar el riesgo sísmico en proyectos de infraestructura.

Calcular la actividad sísmica potencial puede ayudar a garantizar que las estructuras, como puentes y presas, estén construidas para resistir temblores previsibles. La clave es reconocer la aleatoriedad y al mismo tiempo tener en cuenta las probabilidades estadísticas a largo plazo. En última instancia, la mejor defensa contra los terremotos no es predecirlos, sino construir infraestructuras resilientes.