La NASA retrasa el alunizaje, prioriza la seguridad y una producción de cohetes más rápida

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La NASA ha modificado significativamente su programa Artemis, desplazando el primer alunizaje tripulado de Artemis 3 (originalmente planeado para 2026) a Artemis 4 en 2028, con un posible segundo aterrizaje bajo Artemis 5 ese mismo año. La medida se produce después de las preocupaciones de seguridad planteadas por el Panel Asesor de Seguridad Aeroespacial (ASAP) con respecto a la preparación tanto del cohete Space Launch System (SLS) como de los Human Landing Systems (HLS) desarrollados por SpaceX y Blue Origin.

Repensando el retorno lunar

El plan inicial para Artemis 3 (un aterrizaje directo en la Luna) ha sido reemplazado por un enfoque más conservador: un encuentro en la órbita terrestre en 2027. Esto implica probar las capacidades del módulo de aterrizaje en la órbita terrestre baja antes de comprometerse con una misión lunar. El cambio está impulsado por el lento desarrollo de los vehículos HLS, en particular el Starship de SpaceX y el Blue Moon de Blue Origin, que aún tienen que cumplir con hitos de pruebas críticos para operaciones lunares tripuladas.

“Este simplemente no es el camino correcto a seguir… Ir directamente a la Luna… no es un camino hacia el éxito”, afirmó el administrador de la NASA, Jared Isaacman, enfatizando la necesidad de una estrategia más segura y metódica.

Optimización de la producción de SLS

Para acelerar el programa, la NASA estandarizará el diseño del cohete SLS, con el objetivo de reducir los intervalos de lanzamiento de una vez cada tres años a cada diez meses. Esto requiere reforzar la fuerza laboral de la NASA para “reconstruir las competencias básicas” y mejorar la eficiencia de fabricación. La agencia reconoce que una cadencia de lanzamiento más rápida no se trata sólo de velocidad sino también de mejorar la seguridad mediante pruebas y refinamientos más frecuentes.

Abordar las preocupaciones de seguridad

El informe ASAP destacó riesgos significativos en la arquitectura original de Artemis, en particular la dependencia de tecnologías de aterrizaje no probadas. El nuevo marco minimiza estos riesgos al permitir pruebas exhaustivas en la órbita terrestre antes de intentar un alunizaje. Este enfoque refleja la progresión histórica del programa Apolo de la NASA, que desarrolló capacidades a través de las misiones Mercurio y Géminis antes de llegar a la Luna.

Artemisa 2 sigue en camino

A pesar del cambio de programa más amplio, la NASA sigue centrada en el lanzamiento de Artemis 2 en abril de 2024. La misión, que llevará a cuatro astronautas en Orión, realizará un sobrevuelo lunar pero no aterrizará. Actualmente, los ingenieros están abordando un problema de flujo de helio detectado durante un reciente ensayo general húmedo, que requirió devolver el cohete SLS al Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) para su reparación.

Conclusión

La decisión de la NASA de retrasar el alunizaje refleja una respuesta pragmática a los desafíos tecnológicos y las preocupaciones de seguridad. Al priorizar el progreso incremental y racionalizar la producción de cohetes, la agencia pretende establecer una presencia lunar sostenible minimizando al mismo tiempo los riesgos. El plan Artemis revisado es un paso atrás en el corto plazo, pero un camino más realista hacia el éxito a largo plazo.