Se lanzó la misión Artemis 2 de la NASA, colocando a cuatro astronautas en la órbita terrestre. Sin embargo, el viaje a la luna aún no está garantizado. Una maniobra crítica, conocida como inyección translunar (TLI), programada para esta noche, determinará si la misión continúa hacia la órbita lunar o permanece confinada a la Tierra.
Comprobaciones iniciales de órbita y sistemas
Tras el lanzamiento del miércoles desde Florida a las 6:35 p.m. EDT, la cápsula Orión ha estado orbitando la Tierra. Las primeras 24 horas se han dedicado a comprobaciones intensivas del sistema. Estos incluyen la verificación de la funcionalidad del soporte vital, las comunicaciones y los sistemas redundantes, todos ellos vitales para el futuro viaje al espacio profundo.
“Eso nos pone en camino a la luna. Ese es un punto de compromiso realmente grande”. – Norm Knight, Dirección de Operaciones de Vuelo de la NASA
La quema de TLI está programada para comenzar a las 7:49 p.m. EDT y durará casi seis minutos. Si tiene éxito, Orión será impulsado en una trayectoria hacia la Luna, lo que marcará el primer viaje humano más allá de la órbita terrestre baja desde 1972.
La quema decisiva de TLI
El equipo de gestión de la misión se reunirá esta tarde para evaluar la preparación. Una decisión de “no ir” significa que Artemis 2 permanecerá en la órbita terrestre. Si se aprueba, la nave espacial ejecutará una trayectoria en forma de ocho alrededor de la Luna antes de regresar a la Tierra.
El encendido TLI no es sólo el encendido principal del motor para llegar a la Luna, sino que también sirve como encendido preliminar para desorbitar, simplificando la trayectoria de regreso. Esta eficiencia pone de relieve cómo la misión está diseñada tanto para llegar a la Luna como para garantizar un regreso seguro.
Implicaciones para la futura exploración lunar
Un Artemis 2 exitoso allanará el camino para futuras misiones, incluidas Artemis 3 (práctica de atraque en 2027) y Artemis 4 (alunizaje tripulado planificado en 2028). La NASA prevé establecer una base lunar permanente cerca del polo sur en los años siguientes, lo que marcará un paso significativo hacia la presencia lunar a largo plazo.
Las próximas horas son cruciales. La quema del TLI representa la última prueba importante antes de que la misión se comprometa plenamente con sus objetivos lunares. El mundo observa cómo la NASA se prepara para continuar su histórico regreso a la luna o enfrentar la realidad de una misión limitada a la órbita terrestre.






























