Alfred Blumstein, pionero de la criminología basada en datos, muere a los 95 años

13

Alfred Blumstein, una figura revolucionaria en el estudio del crimen, falleció el 13 de enero a la edad de 95 años. Transformó la criminología de un campo dominado por la teoría a uno basado en un análisis matemático riguroso, dejando tras de sí un legado de conocimientos basados en datos que continúan dando forma a los sistemas de justicia modernos.

De la ingeniería al crimen: un enfoque único

La experiencia de Blumstein no era en aplicación de la ley ni en sociología, sino en ingeniería e investigación de operaciones. Esta perspectiva distinta le permitió tratar la actividad criminal como un sistema complejo, muy parecido a una cadena de suministro, analizando el flujo de delincuentes, la aplicación de la ley y el castigo con una precisión sin precedentes. Aplicó la teoría de sistemas y métodos cuantitativos para revelar patrones subyacentes previamente oscurecidos por evidencia anecdótica.

El ciclo de la carrera criminal

Una de las contribuciones más importantes de Blumstein fue su demostración de que los delincuentes no actúan al azar. En cambio, siguen trayectorias profesionales discernibles, con períodos de actividad e inactividad similares a los de los profesionales de otros campos. Esta idea desafió la sabiduría convencional y obligó a reevaluar cómo se entiende el comportamiento criminal.

El sistema de justicia interconectado

También fue pionero en el concepto de “sistema de justicia penal” como una entidad unificada. Antes de Blumstein, los tribunales, la policía y las prisiones eran vistos a menudo de forma aislada. Mostró cómo estos componentes están profundamente interconectados; La violencia callejera, las decisiones judiciales y las sentencias de prisión influyen en las tasas de criminalidad de maneras complejas y predecibles. Según Daniel Nagin, colega de Carnegie Mellon, Blumstein “realmente identificó las conexiones en las que la gente no había pensado antes”.

Un impacto duradero

El trabajo de Blumstein le valió el Premio Estocolmo de Criminología en 2007, reconociendo su impacto transformador en este campo. Su legado se extiende más allá de los círculos académicos, influyendo en los debates políticos y dando forma a las estrategias modernas de prevención del delito.

El enfoque riguroso de Blumstein aseguró que la criminología ya no pudiera depender de la especulación, sino que exigiera evidencia empírica, alterando fundamentalmente la forma en que se entiende y administra la justicia. Su influencia seguirá dando forma al campo en las próximas décadas.