La inteligencia artificial (IA) ha identificado una sutil discrepancia en una famosa pintura del maestro renacentista Rafael: el rostro de San José en Madonna della Rosa probablemente fue pintado por otra persona. Este hallazgo, publicado en Heritage Science, añade nuevo peso a los debates de larga data sobre la autoría completa de la obra de arte. El análisis de la IA marca un cambio en la forma en que se realiza la autenticación de arte, demostrando que las máquinas pueden descubrir detalles invisibles para el ojo humano.
El Misterio de San José
Durante siglos, la Madonna della Rosa ha sido atribuida enteramente a Rafael. La pintura apareció en España a mediados del siglo XIX después de un período de historia indocumentada. Si bien los estudiosos han reconocido inconsistencias estilísticas en la obra de arte, el origen de estas diferencias no ha estado claro. Los historiadores del arte sospechan desde hace tiempo que el taller de Rafael pudo haber desempeñado un papel en la pintura, especialmente a través de sus alumnos, como Giulio Romano y Gianfrancesco Penni.
El papel de la IA en la autenticación del arte
Investigadores de la Universidad de Bradford y otras instituciones entrenaron un algoritmo de inteligencia artificial utilizando pinturas de Rafael autenticadas. El sistema, basado en la arquitectura ResNet50 de Microsoft combinada con una máquina de vectores de soporte, aprendió a reconocer su estilo con un 98% de precisión a nivel microscópico. Cuando se aplicó a la Madonna della Rosa, la IA confirmó la mano de Rafael en la Virgen, el Niño y San Juan. Sin embargo, el rostro de San José fue señalado como inconsistente.
“La computadora ve mucho más profundamente que el ojo humano, a un nivel microscópico.”
— Hassan Ugail, Universidad de Bradford
Debates anteriores sobre la autenticidad de la pintura han señalado la calidad menos refinada del rostro de San José en comparación con el resto de la obra de arte. El análisis de la IA respalda estas sospechas: si bien no puede identificar definitivamente al otro artista, confirma que el rostro de Joseph no fue pintado por Rafael.
El futuro de la experiencia artística
El equipo de investigación enfatiza que la IA no pretende reemplazar a los expertos en arte sino aumentar sus métodos. La autenticación se basa en la procedencia, el análisis de pigmentos y la evaluación del estado; la IA simplemente proporciona otro punto de datos. Esta tecnología podría resultar invaluable para resolver otros misterios que rodean a obras de arte famosas.
El estudio destaca cómo las herramientas modernas pueden revelar verdades ocultas en las pinturas clásicas, reforzando la idea de que incluso las obras maestras más veneradas pueden contener secretos que aún esperan ser descubiertos.






























